Emprendedor, no te cuelgues de tus vecinos!

no te cuelgues de tus vecinos

No te cuelgues! –

Autor imágen: © Diane Miller | Dreamstime Stock Photos

Este artículo lo escribo con todo mi corazón a todas estas personas que se estrenan como emprendedoras o que están próximos  de realizar sus proyectos de negocio con toda su ilusión.

Como ex autónomo que he navegado en diferentes ramos  y a través de los años, me fueron puliendo un poco y de la experiencia  que uno va adquiriendo, me permite analizar los puntos débiles y errores,  a pesar de que muchos otros los seguimos cometiendo. Me gustaría dar un consejo que no lo he visto hasta ahora en aquellos artículos de asesoramiento y fomento  para el emprendimiento, o bien  no he dado con ellos.  Puede que esta opinión no sea compartida o de agrado por muchos pero que surge a raíz de un trabajo de colaboración como administrativa que estoy realizando de forma temporal para una  institución deportiva en pleno crecimiento.

El “amiguismo” con los clientes.

Es genial tener una excelente relación con tus clientes, pero ten presente que son CLIENTES y el cliente es el que te dará de comer pagando tu mercancía, su cuota o tu servicio.  El cliente puede ser tu vecino, tu amigo, tu primo o la hija de Rajoy pero es tu CLIENTE. Nunca pierdas de vista esto: CLIENTE=DINERO.

Muchas veces por esa confianza de años que tenemos con nuestros vecinos o con  amigos,  vamos contando nuestro proyecto y en el entusiasmo podemos cometer el gran error de decirle “ven, pásate por la tienda/gimnasio/etc. no te preocupes por el dinero, hombre/mujer, tu pásate” (en mi  caso un servicio deportivo con lo que debería pagar una cuota por la prestación dada). Te has clavado como un pollo en el asador para que te despellejen de a poquito.

Una cosa es que quieras hacer una atención a alguien en especial y otra que la atención se la hagas a medio pueblo. Y como es la primera vez que abrimos un negocio, estamos en la boca de todo el mundo, no sabemos como actuar, pero ten en cuenta que al vecino ese, le importa tres pimientos que tu tengas que pagar el mantenimiento del negocio, la luz, el agua, los monitores o empleados, los impuestos a Hacienda, el alquiler! Joder, es que no eres un ONG, eres un emprendedor, un empresario y el empresario esta para ganar dinero, porque para eso te has arriesgado con tus ahorros o el de tu abuelo, el de tu padre o el de un préstamo bancario (peor).

Y es que la gente, no digo toda, porque hay excepciones y me consta, le gusta aprovecharse. Basta que vaya a tu establecimiento, se anote, o se lleve un par de prendas de tu tienda de ropa o vaya a tu gimnasio y “después arreglamos, Perlita”. El después arreglamos, significa “OLVÍDATE QUE TE VAYA A PAGAR, GUAPA”.

Y te puedo asegurar que hay vecinos que tienen la cara tan dura y tan larga que son capaces de ofenderse si les reclamas lo que vienen consumiendo durante mucho tiempo. Esto es lo que le ha pasado  a mi jefe porque unos cuantos clientes caraduras,  muy amiguetes,  algunos de ellos hace mas de  5 meses que no les  pagan la cuota y lo mas indignante es que aparte de ser conocidos de siempre, están posición económica bastante cómoda. Hay que ver!

Es por ello que te ruego de poner los puntos claros desde principio. Puedes hacer una atención a ese  vecino cercano de toda la vida, una vez, dos veces. O porque está atravesando una situación difícil y quieres echar un cable, pero no pierdas el rumbo, tu no eres una ONG y menos si lo que ofreces, no son servicios o productos de primera necesidad.

 La empatIa y la “pequeña atención”, para atraer y mantener a tu clientela

Contentar a todo el mundo no podrás, harás lo mejor que puedas  para abarcar todas las posibilidades de satisfacer a tus clientes, pero ten presente que siempre, siempre, siempre, vendrá el típico toca pelotas a quejarse de que tendrías que haber puesto el negocio al lado se su casa, o que no hay jabón rosa en los servicios o que la música esta fuerte.  Vístete  con tu mejor sonrisa, tu gran paciencia y diplomacia y toma nota de su reclamo, teléfono y le contestas que en “cuanto podamos solventar su reclamo, nos pondremos en contacto, gracias por su observación“.

El ser agradable, el satisfacer al cliente, el ponerse en su lugar no es incompatible con los objetivos de la empresa. Se trata de saber  marcar una línea clara y fija, de hasta donde puedes consentir favoritismos sin que ello recaiga en tus cuentas.

Escuchar al cliente es elemental para el buen funcionamiento del negocio y de ponerse al día en las pequeñas falencias que se nos pasa de vista. Si esta en nuestras manos hacer ese ajuste y cumplir con ese reclamo, hazlo y el cliente estará contento y feliz , pero por favor, no tomes en cuenta ni te angusties porque vendrán reclamando  con cosas que puede dejarte un rato largo en estado de shock  por lo absurdo.

Si doña Lola viene siempre y te hace una muy buena compra, puedes obsequiarle con algún producto que tenga un costo muy bajo para ti,  pero que resulte atractivo y útil para ella, o un pequeño descuento, una pequeña atención, eso es parte del marketing y fidelización.

Si viene Carmen siempre pidiéndote favores, analiza la repercusión de este cliente en tus ingresos. Si luego te lo va pagando y te puedes permitir ser flexible, pues bien. Pero si no te lo paga, o te paga una parte pero te debe 4 compras, no hace falta ser rudo pero debes hacerle entender que dar un servicio de deporte /ropa, etc. implica tantos costos para ti, que la situación a ti te resulta difícil también, llórale como te hace ella a ti, porque como dice el tango ” el que no llora no mama” (a mi me ha resultado). Si tiene un poco de dignidad, o deja de venir o te irá pagando. Eso es depuración de clientes fantasmas.

Y por último, ten en cuenta y RE-repito. NO TE CUELGUES DE TUS VECINOS, no proyectes tus emprendimientos en base  a los vecinos de confianza. No  es el tipo de clientes que te harán crecer, muchas veces la envidia  mas bien por simple ignorancia de lo que implica emprender y arriesgarse,  que por maldad,  deja marcas que no las vas a borrar en muchos años.

Mide tus potenciales clientes y búscalos fuera de tu entorno mas cercano, te será mucho menos doloroso, tener que reclamarles su deuda  al no existir vínculo de cercanía,  te evitarás el abuso de confianza que te traerá dolores de cabeza.

Recuerda!

El cliente puede ser tu vecino, tu amigo, tu primo o la hija de Rajoy pero es tu CLIENTE. NUNCA pierdas de vista esto:                     CLIENTE=DINERO

No eres un ONG, eres un emprendedor, un empresario y el empresario esta para ganar dinero, porque para eso te has arriesgado con tus ahorros.

Mide tus potenciales clientes y búscalos fuera de tu entorno mas cercano, te será mucho menos doloroso, tener que reclamarles su deuda y al no existir vínculo de cercanía,  te evitarás el abuso de confianza que te traerá dolores de cabeza.

Espero que les sea útil.  Me gustaría  conocer vuestras opiniones al respecto, experiencias en el tema, etc.  y si piensas que este artículo puede resultarle interesante para alguien, compártelo.

Hasta la próxima!

Un comentario en “Emprendedor, no te cuelgues de tus vecinos!

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